Proclamación

Reivindicamos, y exigimos los derechos y el respeto que merecemos, como seres humanos, y como ciudadanos honestos, respetuosos de la ley, contribuyentes al estado a través de nuestro trabajo, impuestos, y demás cargas tributarias tales como la patente de nuestros vehículos.

Somos ciudadanos con plenos derechos, iguales a los demás: un ser humano digno, que no puede ser patentado ni numerado.

Jamás vamos a dejar de circular con pasajero, nunca vamos a vestir numeraciones sobre el cuerpo, e invitamos a toda persona de bien a sumarse en esta convicción.

Este proyecto sera resistido por todos los medios legales disponibles.

Como en la oscura era del apartheid, la insanía del nazismo, la locura de los ghettos, este delirio será dejado atrás, triunfará el espíritu humano y la libertad; y este proyecto sera vencido.

** Si al motociclismo, si al pasajero,
NO a la discriminación, en cualquiera de sus formas. **


Estimado ciudadano, no se deje engañar por la propaganda anti-motociclista, en una motocicleta se desarrollan actividades absolutamente licitas, usted mismo podría el día de mañana utilizar una motocicleta para solucionar sus problemas de transporte, y de paso, conocer a personas muy agradables que practican este deporte y estilo de vida.

Recuérdelo, gran parte de la gente agradable y honesta de este país, circula en motocicleta.

Gente de trabajo, profesionales, agentes del orden tales como policías, bomberos, militares e incluso gente famosa de la farándula, tienen y conducen diariamente una motocicleta.

A los enemigos del motociclismo, a los buitres, a los vendedores de humo, a los fascistas, a los corruptos delincuentes procesados por la justicia, les reiteramos: no vamos a vestir chalecos numerados, ni arruinar nuestro casco con un numero de patente (anulando su garantía y seguridad del mismo), ni mucho menos vamos a dejar de pasear y transitar con nuestros amigos, familiares y seres queridos.

Somos millones de motociclistas, jamás nos van a doblegar.

En Argentina no existen, ni van a existir nunca más, los ciudadanos de segunda.

Muchas gracias por su tiempo y su comprensión, estimado ser humano no patentable.